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Comer & amar en Roma – Guía de viaje eat...

Comer & amar en Roma – Guía de viaje eat&love

Roma es “amor” escrito al revés, y es por algo, querido disfrutón. La que un día lejano fue la capital del mundo hoy lo es de nuestro corazón de melón. Y es que, qué te vamos a contar: no hay comilón que se precie que no sueñe con Roma. Besayunarse un capuccino y un cornetto por la mattina; sorber spaghetti carbonara cual Dama y Vagabundo; engullir pizza sin pudor sobre una mesa con mantel de cuadros en Trastevere o dar lametazos a un cremoso gelato mientras contemplas las maravillas de su centro histórico son solo algunas de las experiencias que te esperan en la bella Roma.  Y es que la ciudad más fascinante de Europa tiene mucho que ofrecer a tus papilas gustativas, pero no se queda ahí la cosa. Compartimos contigo la guía de Roma que Audrey Hepburn y Gregory Peck habrían soñado tener en la maleta en ‘Holiday in Rome‘. Te chivamos dónde dormir, dónde comer (of course!) y qué experiencias (que todavía no te han contado) vivir en Roma. ¿Qué tal un bucólico paseo en bici por la via Appia? ¿Una visita al monumental palacio enterrado de un emperador delirante? ¿Y una cena en el lugar en el que sirven la mejor carbonara jamás cocinada? Andiamo!

P.D. ¡No te pierdas el mapa al final del post para encontrar nuestras recomendaciones fácilmente!

 

Fabio en el patio de los Museos Capitolinos

 

Ver&love – Qué ver y hacer en Roma 

¿Cansado de las recomendaciones más típicas? Saca papel y boli y apunta para vivir una experiencia única y alternativa en Roma:

 
Empezar el día con un ‘capuccino’ y un ‘cornetto’ en una auténtica cafetería romana

Si quieres saber qué siente un guiri en España cuando entra a beber una birra al Casa Paco, besayúnate un auténtico capuccino italiano y un cornetto en cualquiera de sus cafeterías de barrio: camareros saludando con ruidosos”ciao!” y “buongiorno”; marujas y marujos de barrio comentando lo frío que viene el tiempo; el sugerente aroma de los espressos invadiéndolo todo y una hilera de deliciosos y crujientes cornetti haciéndote ojitos en la barra. Hay infinidad de sitios de barrio para hacerlo, pero si quieres ir a tiro fijo Sant’Eustachio Il Caffè  (muy buen café aunque ya es un poco turístico) o Antico Caffè del Brasile (un sencillo café en Monti con auténtico ambiente de barrio) te van a encantar.

 

Perderte por las callejuelas del corazón de la ciudad

Lo mejor de los viajes suele ser lo que no viene en ninguna guía, y Roma no es una excepción. Pocas ciudades existen mejores que Roma para callejear (¡nosotros nos hicimos casi 20km diarios! ¡olé!). Sal de las rutas turísticas y descubrirás placitas encantadoras, palacios barrocos, iglesias espectaculares, ruinas antiguas, pequeñas tiendas de moda y acogedoras trattorias llenas de público local. Es muy recomendable recorrer las calles de la judería –llenas de casas medievales integradas entre restos de templos y edificios romanos- o las del Trastevere -repletas de trattorias familiares, pequeños bares y placitas animadas-. Y si te cansas, hay una solución: ¡alquila una vespa y siéntete como Audrey y Gregory en Vacaciones en Roma! Nosotros te damos la idea, el glamour lo pones tú ; )

 

El foro romano

Flipar con los restos del Imperio

Si, como nosotros, eres un freak de la Antigua Roma, descubrir los restos de la vieja capital del mundo te va a poner los pelillos de punta. Las visitas al Panteón, al Foro Romano, al Monte Palatino y al impresionante Coliseo seguro que ya las tienes apuntadísimas (te recomendamos entrar con guía al foro o será difícil interpretar los restos), pero la antigua Roma esconde secretos que no vienen en muchas guías. ¡Ojo al dato!

– Visitar el palacio enterrado del loco Nerón (¡con experiencia 3D!): después del incendio que asoló media Roma el emperador Nerón no tuvo mejor idea que construirse una “humilde chocita” que ocupaba gran parte de lo que había sido la ciudad: la Domus Aurea. Cuando Nerón fue condenado al olvido, el emperador Trajano rellenó de tierra las habitaciones del abandonado palacio y construyó unas termas encima. Siglos después, los arqueólogos están desenterrando para nosotros este espectacular palacio, cuyas salas se pueden visitar solo con reserva previa y la compañía de un guía durante los fines de semana (entre semana siguen trabajando). Ojo porque además hay una experiencia con gafas 3D en una de las salas que casi nos hizo caer de la silla. ¡Un alucinante viaje en el tiempo!

– Colarse en una antigua mansión romana: en los sótanos de un palacete cercano a los foros imperiales (Palazzo Valentini) se esconden los restos de dos lujosas domus romanas que, curiosamente, muy pocos turistas visitan. Las ruinas son muy interesantes, pero lo mejor es la forma de descubrirlas: a través de una visita multimedia con efectos de imagen, luz y sonido te harás una idea estupenda de la vida cotidiana de los habitantes de aquellas mansiones y de cómo es el trabajo de los arqueólogos para desentrañar las múltiples capas de historia que esconde el suelo de Roma. Y como propina, tendrás una vista privilegiada de la detallista columna de Trajano en el foro.

 

Un paseo en bici por la romántica Vía Appia: una experiencia preciosa que no te puedes perder en Roma

Recorrer la romántica vía Appia en bici

Si quieres seguir con la exploración romana pero te apetece vivir una experiencia romántica y bucólica no te puedes perder una excursión en bici por la vía Appia, una de las calzadas romanas más famosas de la antigüedad, de la que aún se conserva gran parte de su pavimento original.

Al principio de la ruta podrás alquilar un par de bicis en el Centro Servizi Appia Antica. Saliendo desde allí comenzarás un recorrido lleno de paz, verde y románticas ruinas que te llevará por parques, pequeñas iglesias, antiguos palacios (te recomendamos que llegues hasta la villa de los Quintilii, una espectacular ruina muy poco visitada), mausoleos, altares romanos y campos horadados por las catacumbas de los primeros de los cristianos. ¿Lo mejor de todo? Olvídate de las trombas de turistas de la Fontana de Trevi: ¡esta experiencia la vas a vivir casi solo/a! Maravilla.

 

Visitar las (alucinantes) catacumbas de los primeros cristianos

Aprovechando tu recorrido por la vía Appia tienes que parar sí o sí en las antiguas catacumbas: descubrir las galerías y tumbas en las que los primeros cristianos eran enterrados durante el imperio romano (tenían prohibido realizar enterramientos dentro de las murallas de la ciudad) pone los pelos de punta. Ojo, porque aquí tienes varias opciones: las catacumbas de San Sebastián son las más famosas, pero los preciosos murales cristianos de las de San Calixto te dejarán mudo.

 

Auténtico y cremoso ‘gelato’ italiano junto al Pantheon (Venchi)

Chuparte los dedos con un auténtico ‘gelato’ o un tiramisú (¡o los dos!)

No hay nada que podamos decirte de un auténtico gelato romano que no sepas, pero por si te falla la memoria te recordamos los detalles morbosos: cremosos a más no poder, llenos de sabor, artesanales … mamma mia! Si se te hace la boca agua (no te culpamos) nosotros te recomendamos que te apuntes los de Venchi, Frigidarium y Giolitti. Eso sí, reserva espacio en tu estómago para cubrir el resto del expediente dolce en Roma, porque no te puedes ir de la ciudad sin probar un auténtico tiramisú: uno de los más famosos es el tiramisú para llevar de Pompi, ¡puro vicio! (PD: pide el sabor tradicional, haznos caso).

 

Hacer un ‘tour’ por las basílicas romanas más bellas

Si has leído ‘El Código Da Vinci’ seguro que sabes que Roma está repleta de iglesias (¡tiene más de 1.000!). Solo visitar San Pedro en el Vaticano y sus cientos de impresionantes iglesias barrocas ya te podría llevar una semana entera de viaje, pero a nosotros las que más nos gustaron son las basílicas que se remontan al mismo Imperio Romano y que muestran la fusión entre dos mundos: el pagano y el cristiano. Puedes visitar la de San Clemente (construida sobre una basílica paleocristiana anterior que aún se conserva); Santa Sabina (una de las que mantiene mejor su forma original); las armoniosas iglesias de San Pablo Extramuros y San Lorenzo extramuros (un poco lejos de los circuitos turísticos) o Santa Maria Maggiore (realmente espectacular y perfecta para entender la evolución de estilos desde la edad antigua hasta el barroco).

 

Susana paseando por el barrio judío de Roma

Darte un paseo por la Roma más hipster

A excepción de barrios auténticos y animados como el de Monti (en el que nos alojamos y que nos encantó), la mayoría del centro-centro de Roma ha sido conquistado por las hordas guiris. Cuando te canses de pegar codazos y esquivar palos selfie coge los bártulos y disponte a descubrir los barrios alternativos favoritos de los romanos. Por ejemplo, San Lorenzo -el barrio de los estudiantes- repleto de bares bulliciosos llenos de yogurines echando el resto; o Pigneto -el barrio de moda, en un antiguo distrito industrial repoblado por millennials en fuga del centro- lleno de bares, restaurantes, galerías de arte y tiendas de segunda mano rollo hipster (ya tú sabe).

 

Acabar el día con una ‘passeggiata’ y un ‘aperitivi’

Los romanos no son muy de salir de fiesta a beber (no te esperes ver ni de lejos la cantidad de pubs, baretos de música y discotecas de Madrid) y el momento más animado del día va a ser siempre el del aperitivi, una especie de afterwork donde aprovechan para beber un Aperol Spritz… y por supuesto comer con un buffet de especialidades italianas. Puedes probarlo en sitios como Momart, Bar del Fico, Panella, Freni e Frizioni

 

Hacerte una foto con vistas a toda Roma

Roma es bella desde todos los ángulos y desde las alturas es espectacular. Pégate un paseazo desde el Trastevere hasta el mirador del Gianicolo  –un monte donde lucharon los héroes de la independencia italiana y que está repleto de estatuas conmemorativas y de monumentos que merecen mucho la pena, como la fontana dell’Acqua Paola– o visita el Castel Sant’Angelo –el antiguo mausoleo de Adriano reconvertido en castillo- para disfrutar de un atardecer de película. ¡Patata!

 

¿Tienes tiempo? Escápate de la gran ciudad 

Hay tantas cosas que ver en Roma que a no ser que no tengas unos cuantos días no merece la pena salirse de su cogollín. Pero en los alrededores de la ciudad hay auténticas joyitas que pueden merecer la pena visitar según cuáles sean los intereses de tu viaje. Por ejemplo, para los freaks del Imperio Romano no puede faltar una visita al antiguo puerto de Ostia Antica (preservado por aluviones de barro, le llaman la pequeña Pompeya) o a los restos de la fastuosa villa de Adriano en Tivoli, realmente espectaculares. Además, hay muchas villas y palacetes que merecen la pena, como Villa del Este, también en Tivoli, una maravilla de época renacentista.

 

Mirar por la cerradura de la sede de los Caballeros de Malta

¿Qué hace una hilera de turistas instalados a perpetuidad en el portón de este solitario edificio? ¿Y por qué todos miran por el ojo de su cerradura? No te vamos a desvelar el secreto: solo te diremos que al sorpresa merece la pena : )

 

Dar Poeta

Comer&love – Ristorantes, trattorias y osterias para comer (y amar) en Roma

De dónde sacan los romanos esa bella figura que se gastan es todo un misterio: ¡les encanta comer! En Roma -paraíso del gluten-full– vas a encontrar ristorantes, trattorias y osterias por doquier (todos llenos “hasta la bandera”, que diría tu abuela). La receta del éxito de la cocina romana es simple y deliziosapastas locales clásicas tan sencillas como la amatriciana, la carbonara o el cacio e pepe (en Roma probamos las mejores pastas que nuestras papilas gustativas han catado jamás, ¡mamma mia!); platillos como las alcachofas a la romana; pizza romana de masa fina (hay que decir que en Madrid ya tenemos tal nivelazo pizzero que difícilmente te vas a sorprender) y, de postre, gelato cremoso y tiramisú. ¿Se te hace la boca agua? Te chivamos los ristorantes, trattorias y osterias más eat&love de la bella Roma (por cierto, esta vez no te damos precios medios porque en Italia esto varia muchísimo dependiendo de si solo tomas pasta, vas a por secondi piatti… Tranqui que ninguno es supercaro).

 

Salumeria Roscioli: nuestro ‘must’ en Roma (y la mejor carbonara del mundo).

Si tuviéramos que recomendarte un solo restaurante en Roma al que ir sí o sí sería la Salumeria Roscioli. En el local de una coqueta charcutería vintage se esconde un molón y encantador restaurante con una cocina tradicional de aúpa. El restaurante -en pleno cogollín de Roma, en el Campo de Fiori- se divide en tres zonas: la salumeria (charcutería, a la entrada, perfecta para unos vinitos y una tabla de embutidos en plan tapeo); la sala y la bodega (reserva aquí para una cena íntima y especial). ¿Y en la carta? Quesos y embutidos a tutiplén; pastas escandalosamente buenas (aquí catamos los mejores spaghetti carbonara que hemos probado jamás); secondi piatti elaborados con materia prima fetén; y una selección de vinos espectacular (puedes cenar rodeado de ellos en la bodega). Los precios, eso sí, son un poquito más altos que la media, pero merece la pena: vas a recordar esta cena en Roma mucho tiempo ; ) PD: ¡no olvides dejar un poco de sitio para unos cannoli rellenos de postre

Via dei Giubbonari, 21/22 (Campo dei fiori)

 

Trattoria Pennestri: una ‘neotrattoria’ con mucho ‘power’

En Roma falta una apuesta contundente por la cocina local renovada como el que encontramos en París con el movimiento bistronomique. Por suerte, cada vez aparecen más “neotrattorias” impulsadas por cocineros jóvenes decididos a recuperar platos tradicionales preparados con las mejores materias primas locales de temporada y una técnica culinaria de altura. Una de ellas en Pennestri, una trattoria en la que su chef (medio danés) reinterpreta genialmente platos romanos como los huevos alla vignarola, pastas varias o la coratella (casquería power). Lo encontrarás en Testaccio, uno de los barrios preferidos por los romanos para comer.

 Via Giovanni da Empoli, 5 (Testaccio – Garbatella)

 

Dillà: cocina romana casera con toques modernos en un local ‘cuqui’ 

A solo un paso de las famosas escaleras de Piazza d’Espagna, este pequeño restaurante se distingue por su monísima puesta en escena y su carta de platos caseros de temporada. La carta te propone desde clásicos romanos e italianos a creaciones un poquito más atrevidas (¡aleluya!) como las orecchiette al pomomascarpone (con mascarpone, tomate y nduja), las polpette de ternera con pistachos y mortadela o los gnocchi gratinados con Fontina y pesto de avellanas y salvia. Autenticidad y mucho sabor en un ambiente ideal (pero, hay que decirlo, un pelín caro).

Via Mario de’ Fiori, 41 (Piazza d’Espagna)

 

La Carbonara: pastas de aúpa a un precio fetén

De un restaurante llamado ‘La Carbonara’ solo se pueden esperar dos cosas: 1) que sea una trampa mortal para guiris comilones -lo más probable, ¿no?- 2) Que te sirvan la mejor carbonara ever (hay que tener las ideas muy claras para apostar por semejante naming). Pues bien, La Carbonara es (¡casi!) la segunda. Y es que los mejores spaghetti carbonara de Roma, como te hemos chivado ya, nos los comimos en Roscioli, pero los segundos mejores los catamos aquí. La Carbonara es una osteria sin pretensiones y con solera en Monti (barrio encantador a dos zancadas del Coliseo). Aquí se viene a lo que se viene: a comer pastas memorables (de los entrantes puedes abstenerte: son muy normalitos). La carbonara que da nombre al local está deliciosa (y te costará menos de 10€), pero el resto de pastas tampoco se quedan atrás. Guarda sitio para el postre porque también merecen mucho la pena.

Via Panisperna, 214 (Monti)

 

SantoPalato: el de los ‘modernos’ amantes de la casquería

El movimiento bistronomique a la romana tiene otro de sus mejores representantes en el restaurante SantoPalato, en un barrio alejado del centro y dirigido por la original cocinera Sarah Cicolini. Productos locales, respeto por la tradición y casquería -ojo a platos como la trippa alla romana, que la petan-. Si lo de comer glándulas y órganos viscosos no es lo tuyo puedes respirar tranquilo: hay opciones para paladares ‘normales’ como la crostata de ricotta y guindas, la tagliatta de ternera, el tonnarello cacio e pepe o el pescado del día al vino.

Piazza Tarquinia, 4a (San Giovanni)

 

Giulia: el creativo ‘finolis’ 

Si buscas una experiencia gastro un poco más finolis y que se salga del sota, caballo, rey de la cocina romana, Giulia es una de las mejores opciones en la ciudad. En una elegante y ‘pijita’ sala podrás disfrutar de un delicioso menú degustación creativo por 60 € basado en productos locales y de temporada de la mano del joven cocinero Pierluigi Gallo. También vas a poder pedir platos a la carta tan apetecibles como tartar de cordero, trufa y mayonesa a la parrilla; cangrejo azul con sandía asada y limón: bottoncini di pasta e patate con berberechos y salicornia; arroz con dorada, ricotta y pimienta o  panceta de cerdo glaseado con achicoria y almendras.

Lungotevere dei Tebaldi, 4a (Campo de Fiori) 

 

Los spaguettis ‘cacio e pepe’ son típicos de Roma, igual que la carbonara. En ‘Roscioli’ (foto) probamos la más espectacular que hemos catado nunca.

Otros restaurantes de Roma, por zonas

Monti

Broccoletti: pequeñito restaurante con una terraza ideal para los días de calor. En Broccoletti podrás probar una cocina italiana de temporada muy casera.

Urbana 47: uno de los pocos restaurantes de aires hipster de Roma, con platos de temporada estilo farm-to-table preparados con productos procedentes del Lazio y toques creativos. También tienen brunch.

Ai Tre Scalini: uno de los sitios más románticos y populares de Monti, perfecto para tomar algo y un picoteo ligero.

 

Piazza Navona y centro storico

Cantina e cucina: restaurante romano con cocina tradicional y una decoración abigarrada con mucha personalidad. Buenos precios.

Renato e Luisa: una auténtica trattoria italiana tradicional con platos preparados con productos de temporada y algunos toques creativos.

Retrobottega: uno de los restaurantes más modernos, atrevidos e innovadores de Roma. En una barra de aires hipster podrás probar delicias como las gambas rojas con burrata y piel curada de limón, alcachofas con tupinambo y avellana o spaghetti di grano arso con pimientos frigitelli y pulpo.

Armando Al Pantheon: uno de los mejores restaurantes de la zona centro. Cocina tradicional romana de calidad en espacio sobrio con encanto.

La Salumeria: local perfecto para un picoteo informal y modernete. Está especializado en embutido italiano.

Birra e Sale: otro local para una comida rápida especializada en cervezas artesanas y focaccias.

Mimi e Coco: un wine bar con encanto perfecto para una cena informal y divertida.

 

Trastevere

Da Enzo: uno de los grandes clásicos romanos, en el que encontrarás cocina sencilla, tradicional y barata en un local minúsculo de estilo años 50.

Grazia y Graziella: restaurante típico del Trastevere, muy popular y siempre lleno. Bueno, bonito y barato.

VII Coorte: local algo soso, pero cocina tradicional de calidad preparada con muy buen producto. Buenos platos con pescado y marisco.

Tonnarello: restaurante con solera fundado en 1876, con una animada terraza en la que probar cocina clásica romana con un toque personal y mucha variedad de polpette(albóndigas romanas) y pinse (una especie de foccacia romana).

Cajo e Gajo: otro restaurante de cocina típica romana de calidad y aires románticos.

 

Testaccio

Da Felice a Testaccio: uno de los restaurantes tradicionales preferidos por los romanos. Siempre está lleno, así que reserva.

Agustarello a Testaccio: cocina casera súper auténtica, especializado en casquería romana.

 

Pigneto

Rosti: Un espacio y restaurante hipster a más no poder en el barrio más moderno de Roma. Tiene un gran jardín, mesas comunales y cocina sencilla y variada.

Necci dal 1924: otro local de aires hipster en Pigneto con platos de picoteo y más contundentes de aires tradicionales renovados.

 

Pizza romana en Dar Poeta, en Trastevere: fueron las más ricas que probamos en nuestro viaje.

Pizzerías

La pizza romana tiene una masa fina y crujiente, muy diferente a la napolitana. Nosotros, que nacimos con una pizza debajo del brazo (nos chiflan) fuimos con las expectativas muy altas y la baba colgando y (honestamente) volvimos un poco decepcionados. En Roma la pizza es una comida muy popular y con un éxito apoteósico que -nos parece- le está pasando factura a la calidad: encontramos (y créenos: buscamos mucho) unas pizzas con ingredientes más bien normalitos (y casi siempre escasos), faltas de originalidad y de sabor, lejos de las pizzas de aúpa (muchas elaboradas por italianos) que ya podemos encontrar en Madrid a tutiplén (Araldo, Fratelli Figurato, Hot Now, López & López, Grosso Napoletano…). Por supuesto, es una opinión subjetiva y quizás la tuya sea diferente: deja que tus papilas gustativas vivan su propia experiencia, ¡y no olvides contárnosla! Estas son las mejores pizzerías que te podemos recomendar en Roma:

 

Da Baffeto: La pizzería tradicional más famosa de Roma y que todo el mundo te va a recomendar. Las pizzas, preparadas en horno de leña por supuesto, son grandes, finas y se preparan con ingredientes tradicionales que no tienen una calidad fuera de lo común. El pequeño local siempre está petado.

Via del Governo Vecchio, 114 (Piazza Navona)

 

Dar Poeta: Una pizzería con encanto en pleno Trastevere, también muy popular. Ingredientes más cuidados y mucho sabor. Fueron las pizzas más ricas que catamos en nuestra escapada. 

Vicolo del Bologna, 45 (Trastevere)

 

Ai marmi: Otra de las pizzerías más populares de Roma (no llegamos a probarlo porque cierra a la hora de comer). En un local de aires vintage podrás probar pizzas con una gran masa y preparaciones clásicas.

Viale di Trastevere, 53 (Trastevere)

 

Da Remo: Uno de los grandes clásicos: local espartano, buena masa fina e ingredientes ok.

Piazza di Santa Maria Liberatrice, 44 (Testaccio)

 

Casa Manco: En el renovado mercado de Testaccio, tiene pizzas del día muy originales.

Nuovo Mercato di Testaccio (Testaccio)

 

Tonda: La que quizás es una de las mejores pizzerías de Roma sirve una masa que recuerda más a la napolitana. No la pudimos probar porque está muy a desmano, pero las “buenas lenguas” dicen que su masa es casi perfecta, y las preparaciones que puedes pedir son bastante originales (ojo a la bomba de su pizza cacio e pepe).

Via Valle Corteno, 31 (Monte Sacro)

 

Salir&Love: cocktails, baretos y ‘copazos’ en Roma

Roma no tiene una vida nocturna tremendamente vibrante en comparación con otras ciudades europeas (juramos que a veces nos volvimos locos para encontrar un bar de copas), pero hay algún que otro local popular que merece mucho la pena y un gran movimiento de coctelerías rollo speakeasy al estilo de Nueva York. Te recomendamos algunos bares y coctelerías para salir de pendoneo nocturno en Roma:

 

Black Market (Monti)
Uno de los locales con más estilo de Roma, perfecto para cócteles originales en un espacio vintage acogedor y molón.

APT (Monti)
El cocktail bar más animado y acogedor de Monti, estilo speakeasy años 20.

Sacripante (Monti)
Un espacio espectacular con una decoración llena de antigüedades. Es a la vez galería de arte y bar.

Caffe Propaganda (Coliseo)
Un bistrot y cocktail bar a un paso del Coliseo.

Ma Che Siete Venuti a Fà (Trastevere)
Un pequeño y animado bareto especializado en cervezas.

Freni e Frizioni (Trastevere)
Un animado bar alternativo, perfecto para el aperitivo o para unas copas.

Niji Cafè (Trastevere)
Divertido cocktail bar vintage en Trastevere.

Alembic (Trastevere)
Sitio de aire informal y bohemio muy popular.

The Gin Corner (Piazza Navona)
Bar especializado en ginebras.

Jerry Thomas (Campo dei Fiori)
Uno de los principales referentes de coctelería estilo años 20 tipo speakeasy. Hay que reservar previamente para averiguar la contraseña.

The Barber Shop (Manzoni)
Otro sitio rollo club speakeasy con decoración vintage y buenos cócteles.

Le Mura (San Lorenzo)
Bar de rock en el barrio universitario con música en directo y DJs que pinchan indie.

Shari Vari (Panteón)
Restaurante con discoteca de aires vintage chic en pleno centro con música hip-hop, R&B and retro.

 

Dormir&love: hoteles y apartamentos para dormir en Roma

Los hoteles en Roma tienen fama de ser rancietes y caretes. Por suerte, hemos hecho los deberes y hemos escogido unos cuantos para ti, querido disfrutón.

Si viajas en pareja empezaremos por recomendarte el encantador apartamento en el monísimo barrio de Monti (a una zancada del Coliseo) en el que nos alojamos en nuestro viaje. En el primer piso de una casa tradicional romana, en una bella y animada callejuela empedrada -la calle de Boschetto- este apartamento espacioso y acogedor te va a enamorar. El anfitrión, Aldo, es un encantador ‘abuelo’ italiano, amable y detallista. El precio, además, está genial para Roma: en torno a 80- 90€ la noche.

Si prefieres un hotel, estos son algunos #muyeatandlove 😀

 

Nerva Boutique Hotel (Coliseo)

Un encantador hotel de aires mediterráneo chic cerca del Coliseo. Los precios están a partir de 150 € / noche la habitación doble.

Hotel San Anselmo (Aventino)

Romántico y elegante hotel en una villa del siglo XIX, a partir de 170 € / noche la habitación doble.

The Fifteen Keys Hotel (Monti)

Un hotel muy chic de aires pop en el que es posible encontrar ofertas a partir de 170 € / noche la habitación doble.

 

Mapa de Roma by eat&love

Utiliza nuestro mapa durante tu viaje para saber en cada momento dónde encontrar un local muy eat&love cerca de ti : )


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