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La Retasca: producto, griterío y buen hacer en Bulbiza

La Retasca: producto, griterío y buen hacer en Bulbiza

LA RETASCA

COCINA

TAPAS Y GUISOS

PRECIO POR PERSONA

20-25 € pp. (con vino y postre)

♥︎ ♥︎ ♡

No te imaginas el placer que nos produce a los aquí presentes cerrar el ordenador, saltar de la silla del curro y escondernos en una tabernaza de esas que, entre croqueta y croqueta, te hacen olvidarte del mundo. De las que te abrazan con un plato calentito de lentejas o te hacen gritar ‘boooooooote’ cada vez que alguien deja propina. Las que se dan a la locura del medio día, le rezan al jaleo y tienen el buen rollo por bandera. Pero los morros finos aquí tenemos un requisito innegociable: el chef lo tiene que petar. Por suerte hemos encontrado un cóctel molotov que reúne todo esto y más. Se llama La Retasca y es el proyecto más informal de Juanjo López (La Tasquita de Enfrente y La Cocina de Frente). Una tasca inspirada en las vibrantes tabernas madrileñas de toda la vida. Ha nacido en Bulbiza (barrio Salamanca), destino gastro obligatorio para cualquier foodie de corazón que se precie. ¿Listo para no soltar el vaso? Prepara garganta: vas a pedir vermú a grito pelao 😉

 

La Retasca

 

No es ningún secreto que Bulbiza es una de las calles de visita gastro obligatoria. Y es que ahí, bien arrejuntaditos (que no revueltos) te vas a encontrar con un buen puñao de restaurantes de lo más top. Un concepto de chefs que ha ido tomando forma a lo largo del último año y que ha reunido en la zona Retiro a lo mejorcito de la capital. O, al menos, a unos cuantos. Que si Bistronomika, que si Casa Julián de Tolosa, El Marginal o The Patissier de Ricardo Vélez. Telita.

El espacio de La Retasca se ha dejado en la calle toda pretensión. Es una taberna de las de siempre que conserva materiales del local anterior, Taberna Pedraza. Así te encuentras el suelo de mármol o los espejos llenos de mensajes bien castizos («al fondo hay sitio» o «El de alado, aunque empuje, es amigo»). Pero también un regimiento de taburetes donde reina la mesa alta. Tranquilo, que al fondo puedes sentarte más cómodamente a zamparte un guiso. De los que anuncian en su cartel luminoso cada medio día. Lo que no han conservado de sus anteriores inquilinos lo han dejado en las manos del estudio de diseño Mena y Cruz.

Como te veníamos diciendo, el chef que ha revivido este tinglao ha sido Juanjo López, el famoso cocinero de La Tasquita de Enfrente, y ahora también La Cocina de Frente (un local que solo sirve cocido madrileño). Su cocina siempre ha seguido la tradición familiar, pero intervenida por un toque modernete que le da a los conceptos tradicionales esa chicha que tanto nos gusta a los tragaldabas de profesión.

 

La Retasca

 

La propuesta gastro de La Retasca no tiene ni trampa ni cartón. Aquí reina la cocina tradicional (los giros de sabor inesperados los dejan para La Tasquita). Los platos de siempre a base de productazo son el fuerte del chef desde hace años, así que lo borda. Y no esperes venir a comerte un menú porque no lo hay: lo que les va es el plato del día, que suele ser un guiso de esos que calientan alma y te preparan para un letargo presiesta interminable (y delicioso).

Además de los platos fuertes que van cambiando cada día, en La Retasca ofrecen una carta de picoteo informal en formato tapa o ración que no varía. Ni falta que le hace, vamos. Porque si quitan sus croquetas de jamón ibérico nosotros morimos. También nos brillan los ojos con sus encurtidos caseros (gildas, tacos de bonito o Berenjenas Almagro) o con sus latas Los Peperetes (de zamburiñas, berberechos o mejillones en escabeche). Chacinas, quesos y conferencias con morcilla o chorizo. Sus pulguitas canallas no se quedan atrás: el pepito ibérico y la salchicha artesana al vino blanco están que se salen.

Después viene un listado de tapas clásicas, donde ofrecen sus brutales bravas retasca, oreja, empanada, torreznos, pincho moruno, champiñones al ajillo o su riquísima ensaladilla. La misma que te sirven en La Tasquita. Por último se lanzan con con los guisos del día que van alternando (carrillera guisada, patatas con costilla ibérica, fabada asturiana o consomé con fino). Pero también con un par de platos de carne bien contundente (y buena, que traen de Valles del Esla) como el chuletón o el solomillo de buey. Otro rollo, amigos 😉

 

La Retasca

 

El momento bebercio viene protagonizado por las cañas de rubia madrileña tiradas como Dios manda, perfectas para el aperitivo o la comilona. No se quedan atrás sus vermuts y algunas etiquetas de vino. Lo que no vas a encontrar por aquí es wifi: se han propuesto que vengas a disfrutar sin distracciones. Así que ahora sí, te contamos nuestro paso por La Retasca con ‘platillos y señales’. ¿Listo? ¡Vaaaaaamonos!

¡Aviso importante al tabernero perezoso!: aquí no se admiten reservas, así que si quieres probarlo no te duermas en los laureles y pásate antes de las 14:00. Sus boquerones fritos o su famosa tortilla ‘A Capel’ te van a tener bien entretenido hasta que te sienten en una mesa…

 

– LA RETASCA, DE LA TAPA AL GUISO –

 

La Retasca

Mejillones en escabeche

Para ir abriendo boca nos pedimos una buena lata de mejillones en escabeche. Estaba deliciosa. Mejillones súper jugosos y con un saborazo de su escabeche que nos dejó con ganas de picotear sin parar.

 

La Retasca

Ensaladilla Rusa

Seguimos la fiesta del tapeo con la ensaladilla rusa. Un plato que ya tiene mucha fama en el otro restaurante de Juanjo, La Tasquita de Enfrente. Y después de probarla ya sabemos por qué. Cremosa y perfecta para rebañar plato. Un must de tasca que en esta taberna no podía faltar.

 

La Retasca

Salchicha artesana al vino blanco

Probamos dos pepitos: el de ibérico (espectacular) y el de salchicha artesana al vino blanco. Qué maravilla. ¿Cómo puede estar tan bueno un trozo de carne entre pan y pan? Vas a tener que pasarte por aquí para preguntárselo 😉

 

La Retasca

Fabes asturianas

Después de este largo picoteo a manos de un buen vino blanco nos sentamos en sala y preparamos el estómago para la traca norteña que se nos venía encima. Olía que alimentaba, y sabía mejor todavía. El peso pesado llegó con este plato del día a base de fabes asturianas, con su chorizo y morcilla asturianos y un jugoso tocino. El caldo increíble. La mezcla en boca… ¡meeeeemorable!

 

La Retasca

Solomillo con pimientos

Aquí las carnes no tienen ningún secreto. Simplemente usan el mejor producto que hay: las de Valles del Esla. Este solomillo a la brasa estaba jugoso como pocos, de sabor perfecto y al toque de sal justo. Los pimientos asados del piquillo son un clásico que siempre acompaña genial a la carne, así que no quedó ni uno.

 

La Retasca

Arroz con leche

¿Hay algo más simple, delicioso y tradicional que terminar una comilona de fabes y solomillo que un buen cuenco de arroz con leche? Para qué queremos más en la vida. A nosotros nos pierden los postres de toda la vida bien hechos, y este es un clásico que nunca falla.

 

Esperamos que te haya gustado la visita de hoy =) La Retasca es un local súper informal y divertido, pero con las cosas bien claras: dar de comer bien, o no dar. Así que esperamos verte por allí y que nos cuentes cómo te ha ido.

Y con esto y un bizcocho, ¡me despido hasta la próxima!

 

LET’S GO, BABY!

DIRECCIÓN

Calle de Ibiza, 38 (Metro Ibiza)

Tlf. 910 60 72 30


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