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Los Alpes italianos: la Italia (de postal) que aún no conoces – escapadas&love

LOS ALPES ITALIANOS Y EL LAGO DI GARDA

LA RUTA

Milán – Verona – Lago di Garda – Trento – Val di Sole – Milán

DURACIÓN

5 días y 4 noches

PRESUPUESTO

Intermedio

¿CON NIÑOS?

Les encantará

¿En qué piensas cuando piensas en Italia? Sorber espaguetis cuál Dama y su vagabundo en alguna trattoria con manteles de cuadros. Pasear por Roma. Hacerte una foto levantando -cual Dios Marte- la torre de pizza. Gladiator. Tizziano Ferro (sí, se nos está yendo un poco la pinza, “¡peeeeerdona!”). Venecia. Leonardo da Vincci. Tiramisú (¡mucho tiramisú!). Y así sigue la lista: original, ¿eh? Te proponemos un reto: ¿y si te vienes con nosotros y descubrimos juntos esa Italia que aún no conoces? Hoy compartimos contigo un viaje de invierno de ensueño a una Italia alternativa de paisajes nevados, pueblos encantadores, lagos inmensos, ‘comfort food’ (o, dicho en humano, comida casera contundente y deliziosa) y naturaleza en estado puro. Es la Italia de los Alpes bajos (el Lago di Garda y Trentino, en la zona de los Dolomitas): es Italia sin filtros. Andiamo?

 

 

 

 

Vistas de Ossana, un encantador pueblito en Val di Sole (Trentino, Alpes italianos)

Vistas de Ossana, un encantador pueblito en Val di Sole (Trentino, Alpes italianos)

 

 

Nuestra escapada a la Italia de postal de los Alpes empezó en el aeropuerto de Milán. Después, el viaje se dividió en dos etapas: el Lago di Garda (el más grande de Italia, con con una longitud de 51,6 km y una anchura de 17,2 km) en las faldas de los Alpes y la zona de Trentino (Val di Sole) ya en plena montaña. 5 días y 4 noches en los que hicimos mucho más que esquiar y gozar como niños con la nieve recién caída. Nuestra escapada al Norte de Italia nos descubrió una Italia con conciencia medioambiental y eco; auténtica e imprevisible (muy influenciada por los países vecinos: Alemania, Austria y Suiza) y, cómo no,  sofisticada y chic. Prepara papel y boli, disfrutón (o un cuadro de Excel si es que eres de esos sujetos marcianos -como nosotros- que no pueden vivir sin ellos) y toma nota porque tenemos mucho, mucho que chivarte.

 

Ver&Love – qué ver y hacer en el Lago di Garda y los Alpes Italianos

 

Monumentos romanos en Verona

Monumentos romanos en Verona

Visitar Verona, la ciudad que conoció el amor de Romeo y Julieta (y olvidarse de Romeo Julieta)

Si, como nosotros, arrancas el viaje en Milán, puede que te de tiempo a hacer una paradita en Verona: una preciosa ciudad italiana muy conocida por haber sido el escenario del romance más memorable de la Historia, escrito por Shakespeare: Romeo y Julieta. Pero ojo, que no te ciegue el amor (como les pasa a miles de turistas): ¡Verona es mucho más que Romeo y Julieta! En esta bellissima ciudad (prepara la cámara, porque vas a querer disparar una foto en cada esquina) vas a encontrar monumentos memorables, como la Arena de Verona (uno de los anfiteatros romanos mejor conservados del mundo que, por cierto, ¡sigue en activo!: eso sí, no para echar gladiadores a los leones, sino para acoger bellísimos espectáculos de ópera);  piazzas tan bonitísimas como la Piazza Bra, la Piazza del Erbe, la Piazza Dante o la Piazza dei Signore o monumentos tan impresionantes como el Arche Scaligere (siglo XIV) o la Porta Borsari (antigua puerta romana). En Navidad, por cierto, no te puedes perder su mercado navideño en Piazza Bra: ¡es mágico!

 

Hacer un tour por el Lago di Garda y sus alrededores

El Lago di Garda es, con sus más de 50 km de largo, el más grande e impresionante de Italia (si no lo supieras, ¡creerías que estás mirando al mar!). Rodeado de naturaleza y encantadores pueblitos, es uno de los destinos favoritos de los italianos en verano, pero también es una opción genial para conocer relajadamente en invierno. Tanto si te alojas por la zona como si no (nosotros lo hicimos en el increíble Lefay resort & spa Lago di Garda, del que te hablamos más abajo), merece la pena que dediques un día a descubrir la zona en coche: ¡es una pasada! En la lista de ‘to dos’ tienes que apuntar pueblitos tan Instagram-friendly como Sirmione, con sus románticas ruinas de una villa romana y su precioso castillo (nos encantó), Desenzano, Saló, Limone Sul Garda o Lazise (otro de nuestros favoritos). Pero no acaba aquí la cosa porque el Lago di Garda tiene mucho más que ofrecer: la zona está llena de productores eco (sobre todo de limones y aceite de oliva, la especialidad allí) que puedes ir a conocer y agroturismos (granjas eco con hospedaje) en los que también puedes comer deliciosa comida casera local (te recomendamos algunos en Comer&love, ¡un poquito más abajo!). Si quieres aprovechar al máximo vuestro día os recomendamos que organicéis una excursión privada con un guía local que os diseñe una ruta personalizada y os lleve a todas partes: nosotros lo hicimos con Gregorio de Garda Tour Lake (¡un solete de hombre y un guía 10) y fue una de las mejores decisiones que tomamos en el viaje. ¡Súper recomendado!

 

Iglesia en Pellizzano (Val di Sole, Trentino)

Iglesia en Pellizzano (Val di Sole, Trentino)

Conocer los pueblitos de postal de Val di Sole

En la región de Trentino Alto-Adige, en plenos Alpes italianos, vas a encontrar Val di Sole: un valle alpino súper auténtico perfecto para los amantes de la naturaleza y la nieve (¡como nosotros!). Aquí hay infinitas cosas que hacer, pero queremos empezar con una de las que más nos gustaron: descubrir sus pueblitos de montaña cubiertos de nieve, ¡auténticas estampas de postal! Ossana fue el que más fotos se llevó de todo el viaje (tiene un castillo precioso y un restaurante ideal -que te chivamos más abajo- en el que se come de escándalo auténtica cocina local), pero no el único: Pellizzano (en la foto de arriba), Dimaro o Monclassico son solo algunos nombres que tienes que apuntar en tu lista de visitas.

 

 

Estación de ski Pejo 3000, en los Alpes italianos

Fabio en la estación de esqui Pejo 3000, en los Alpes italianos

 

Terme di Pejo,

Terme di Pejo, el plan perfecto para relajarse después de esquiar en los Alpes italianos

Disfrutar de un día ski en los Alpes (y acabar con una sesión de spa  para el après ski)

No te vamos a descubrir América si te decimos que los Alpes es uno de los mejores lugares del mundo para practicar el ski, ¿a que no? (por algo los Alpes italianos serán escenario de los Juegos Olímpicos de Invierno de 2026). En Val di Sole, la zona de Trentino en la que nosotros nos alojamos, tienes varias estaciones de ski estupendas, como Folgarida – Marilleva o Pejo 3.000. La estación de Pejo es más bien pequeñita, pero tiene un descenso de infarto de más de 8km desde los 3.000 de altitud hasta los 1.400 (¡una auténtica gozada!) que vas a poder disfrutar con un nivel intermedio-alto de ski. Además, es la primera estación 100% libre de plásticos de Europa: un detallazo sostenible que nos ha conquistado. Después de esquiar, por cierto, puedes premiar a tu cuerpo serrano con una sesión de spa en Terme di Pejo: un complejo de aguas termales que vas a encontrar allí mismo en el que vas a poder disfrutar de una completa experiencia spa y de belleza. ¿Suena bien, no?

 

Paseo en trineo hacia Pellizzano

 

Gozar de la nieve en Val di Sole sin tener que esquiar

¿No sabes esquiar pero te flipa la nieve? No desesperes: las actividades de invierno en plena naturaleza en el Val di Sole no se acaban en el ski: puedes regalarte un paseo en trineo tirado por caballos a través de la nieve (si te interesa, visita el Agritur Bontempelli, entre Pellizzano y Marilleva) o retarte con una ruta con raquetas de nieve (puedes organizar una increíble caminata nocturna poniéndote en contacto con los guías alpinos del valle).  Y si simplemente quieres pegarte una pequeña pero preciosa caminata invernal, puedes visitar en el pequeño val di Rabbi la zona del puente colgante de Ragaiolo: ¡un auténtico paraíso para instagramers -que esta vez nos quedamos sin visitar-!

 

Patear la ciudad de Trento

Trento es la capital de la región de Trentino Alto-Adige. Si de canijo hiciste los deberes y atendiste en clase (emm…), seguro que la recordarás por ser el lugar en el que se firmó el famoso ‘Concilio de Trento’ del que te hablaban tus libros de Conocimiento del Medio (la respuesta de la Iglesia a las reformas protestantes de Martín Lutero). Tanto si te aprendiste la lección como si estabas en la parra, el caso es esta ciudad de más de 100.000 habitantes merece una visita en tu viaje: su centro histórico es una auténtica pasada, con paradas tan imprescindibles como la bella Piazza Duomo -con la fuente de Neptuno del siglo XVIII o la catedral de San Vigilio-; la Vía Rodolfo Belenzani y sus bellísimos palacios renacentistas; el castillo del Buonconsiglio o los jardines y la plaza Dante. Si te pasas por Trento en Navidad, por cierto, no puedes perderte su Mercatini di Natale -te aconsejamos que lo recorras con un vaso de vino caliente-: hasta arriba de coquetos puestos de artesanos y comerciantes locales, ¡te va a encantar!

 

Pasta con caza en Antica Osteria

Pasta con caza en Antica Osteria, uno de nuestros restaurantes favoritos en este viaje (Ossana, Trentino)

Comer&Love -experiencias y recomendaciones ‘foodies’ para comer en los Alpes italianos y el Lago di Garda

Ahora que ya nos hemos movido y quemado calorías ya tenemos la excusa perfecta para practicar nuestro deporte favorito con la conciencia tranquila: comer (obvio). ¿Y qué se come en los Alpes italianos?, te preguntarás tú. Si eres de los que creían que la cocina italiana vivía solo a base del mundialmente famoso binomio pizza-pasta, aquí vas a descubrir lo equivocado que estabas. La cocina de esta zona del Norte de Italia no se parece nada a ningún cliché que tengas en mente (como tampoco los italianos del norte se parecen a los del sur): aquí se lleva la comfort food de montaña e influencias alemanas, suizas y austríacas. O lo que es lo mismo: platazos contundentes y reconfortantes de la nonna, elaborados con producto local (lease: polenta, speck, setas, caza…) e influenciados por los países vecinos (vas a encontrar por ejemplo muchos postres típicos de Alemania o Austria, como el famoso apfelstrudel). ¿Se te cae la baba? Pues atento, disfrutón, porque te proponemos un buen puñado de experiencias foodies para comer y amar en los Alpes italianos. ¡Apunta!

 

Agriturismo Calvino Gusto Supremo (Lago di Garda)

Agriturismo Calvino Gusto Supremo (Lago di Garda)

Descubrir cómo se elaboran artesanalmente los quesos, vinos y aceites italianos más ‘deliziosos’

El entorno del Lago di Garda está lleno de productores locales ecológicos que trabajan con mimo artesano en la elaboración de aceites de oliva virgen, vinos y espectaculares quesos italianos (¡entre otras delicias!). Si tienes curiosidad por saber cómo se producen, visitarlos es una experiencia súper recomendable y auténtica (¡perfecta para ir con niños!). Nosotros, por ejemplo, estuvimos en Calvino Gusto Supremo, una hacienda agrícola ideal (en la que, por cierto, también te puedes alojar) en la que probamos una degustación de quesos, vinos, aceites de oliva y mermeladas artesanas deliziosa y descubrimos cómo se elaboran los mejores Grana Padano y Parmigiano Reggiano.

 

Azienda Agrícola Montecorno Belvedere (Lago di Garda)

Comida casera autóctona en la Azienda Agrícola Montecorno Belvedere (Lago di Garda)

Chuparse los dedos con la cocina autóctona en una granja eco

¿Puede haber algo mejor que gozar de una comida campestre súper auténtica en un entorno tan bonito como el del Lago di Garda? Además de conocer cómo se elaboran algunos de tus productos italianos favoritos en el lago vas a encontrar muchas granjas ecológicas (‘agriturismos’ con hospedaje, ¡súper recomendables!) en las que disfrutar, entre otras cosas, de una cocina casera autóctona memorable. Nosotros te recomendamos la Azienda Agrícola Montecorno Belvedere (¡con unas vistas increíbles al lago!) en la que Susana (no la nuestra) nos cocinó un menú para chuparse los dedos a base de productos típicos y de proximidad, ¡muchos cultivados o elaborados por ellos mismos!

 

Clases de cocina en el agritur Solasna (Val di Sole, Trentino)

Clases de cocina en el agritur Solasna (Val di Sole, Trentino)

Apuntarte a una clase de cocina a la italiana

Otra experiencia súper divertida (y genial para hacer en familia) es apuntarse a una clase de auténtica cocina italiana. Nosotros lo hicimos en Val di Sole, en otro agriturismo súper coqueto (espera a ver sus ventanas mint) que nos encantó y en el que nos trataron de maravilla: el Agritur Solasna. Como nuestra visita fue en Navidad a nosotros nos tocó preparar una tarta de manzana con especias navideña, pero aquí vas a poder cocinar muchas cosas más: ¡habla con ellas y descúbrelas! Aquí, por cierto, también tienen restaurante familiar (con pintaza) y alojamiento. 

 

Antica Osteria (Ossana, Trentino)

Platos del menú de cocina alpina de Antica Osteria (Ossana, Trentino)

Comer un menú de cocina de montaña italiana (y sobrevivir para contarlo)

Sobrevivir a un menú italiano no es pecata minuta. Y sobrevivir a un menú italiano de cocina alpina es directamente una epopeya: ¡lo dicen una asturiana y un gallego que estuvieron a punto de sucumbir! Seguro que tú, foodie experto, ya lo sabes, pero por si las moscas te lo recordamos. El menú italiano tradicional se compone de 4 platos: un antipasto (que no significa ‘antipatía’ sino, “antes de la pasta”), un primo piatto (pasta), un secondo piatto (carne o pescado normalmente) y un postre. Hasta aquí todo bien (aunque hay que reconocer que meterse un platazo de carne después de una ración generosa de hidratos de carbono y queso hay que tener mucha hambre). En el norte de Italia, y concretamente en la montaña, la cosa adquiere nuevos grados de dificultad: y es que, si ya es difícil comerse cuatro platos hipercalóricos del tirón, cuando los ingredientes que los acompañan son carnes de proximidad, caza, quesos a tutiplén y unos postres caseros espectaculares la cosa se pone aún más peliaguda. Y es que en el norte de Italia se come mucho (en serio, mucho: ¡te ofrecen incluso las sobras de los asados para repetir lo que quieras!) y muy, muy bien. Eso sí, si eres vegano vas a pasar un muy mal rato aquí (las opciones para ti son prácticamente inexistentes). Dicho esto, en nuestro viaje comimos en varios restaurantes absolutamente memorables. Y aunque la resaca estomacal fue dura, volveríamos una y mil veces, ¡apúntatelos!

 

Dónde comer en el Lago di Garda y Val di Sole

Además de los agriturismos de los que ya te hemos hablado más arriba -perfectos para comidas en plan casero, deliciosas y sin pretensiones-  te recomendamos estos restaurantes que conocimos de primera mano en nuestro viaje y nos encantaron : )

Araldo Arte del Gusto (Bosco Chiesanuova, Verona): entre Verona y la orilla este del Lago di Garda se encuentra esta famosa pizzeria que es probable que te suene: efectivamente, después de su éxito en Italia, los dueños de Araldo han abierto otra buenísima pizzeria en Madrid, de la que ya te hablamos aquí. Si estás por la zona y quieres disfrutar de sus inigualables pizzas veronesas (con una masa fina y ligera elaborada con harina biológica semi-integral molida a piedra, masa madre con reposo de al menos 60 horas y aceite de oliva virgen), tienes que hacer una paradita sí o sí.

La Grande Limonaia (Lefay resort & Spa Lago di Garda): si buscas una experiencia foodie sofisticada y top merece la pena conocer “La grande limonaia”, el restaurante del hotel Lefay. Las vistas son alucinantes y los platos no desmerecen: cocina italiana de proximidad, con productos eco y elaboraciones creativas. Eso sí, barato no es. Tenlo en cuenta.

QB Due Punto Zero (Saló): en el coqueto pueblo de Saló vas a encontrar este restaurante de alta cocina italiana, que rompe con el tópico de los restaurantes más bien rancietes y tradicionales que encontramos en este país. Aquí, en un ambiente modernito y minimalista a la orilla del lago di Garda, el chef Alberto Bertani prepara platos con corazón italiano pero toques muy creativos preparados con los mejores ingredientes ecológicos, estacionales y de proximidad (ojo a sus gnocchi de rabo de buey con queso Bagoss y reducción de vino Groppello).

Antica Osteria (Ossana, Val di Sole): esta osteria en el bello pueblo de Ossana está en la guía Michelin, y es por algo. El restaurante es una auténtica monada y, lo más importante, se come fenomenal. Aquí vas a descubrir una cocina casera de proximidad y de temporada, contundente (muy basada en carnes ecológicas y de caza, como todo en esta zona) y con algún que otro guiño gourmet (sin complicaciones). ¡Súper recomendado!

Baita Tre Larizi (Pejo, Val di Sole): ¿Te imaginas cenar en una auténtica cabaña alpina, junto a una hoguera crepitante y rodeado de nieve? Eso es lo que ofrece este restaurante familiar de cuento en el entorno de la estación de Pejo 3000. Aquí nos sirvieron (hay que decir que ellos son absolutamente encantadores) un menú de cocina tradicional delicioso (no te pierdas los canederli, una especie de ravioli de la zona rellenos de salchicha luganega y queso Casolet) regado con cervecitas artesanas locales que no vamos a olvidar en mucho tiempo (y que incluía, ojo al dato, ¡hasta 3 postres caseros!). Otro imprescindible (y, además, fenomenal de precio) que te recomendamos sin pestañear.

 

Dormir&Love – Dónde dormir en los Alpes italianos y el Lago di Garda

Piscina climatizada en Lefay resort & spa Lago di Garda

Piscina climatizada en Lefay resort & spa Lago di Garda

Lefay resort & Spa Lago di Garda

El hotel Lefay es, probablemente, uno de los más bonitos, elegantes y espectaculares del Lago di Garda. En la cima de una montaña las vistas desde aquí (si no tienes gafe como nosotros y no te toca un día de nevadas y niebla completamente cerrado) son alucinantes (eso sí, la carretera para subir tiene tela, ¡avisado quedas!). Este hotel de lujo y valores sostenibles y eco (está diseñado con materiales locales y se auto abastece a través de fuentes de energía renovables como paneles solares) tiene un spa de infarto con, entre otras maravillas, una piscina exterior con agua calentita -la de la foto- en la que vas a poder zambullirte en cualquier momento del año (las vistas desde allí nos han chivado que son de aúpa). Pero la cosa no se queda aquí porque el Lefay también tiene otras virtudes como un restaurante fenomenal (La Grande Limonaia, del que ya te hablamos más arriba) en el que vas a poder catar una cocina autóctona y creativa fetén. Si eres un fan del desayuno, por cierto, vas a ser muy feliz en el Lefay -la selección de productos es infinita y, además, tienen un montón de opciones de producción local-. ¡Un 10! ; )

 

Hotel Cevedale (Val di Sole) 

En Val di Sole nos alojamos en este tradicional hotel alpino -uno de los más antiguos de la zona-: el Cevedale. El hotel tiene un encanto vintage y una autenticidad que nos enamoró, como también lo hizo su propietaria, Alessandra (el hotel es un negocio familiar llevado con muchísimo cariño). El Cevedale también tiene un pequeño spa con sauna y un restaurante en el que vas a ponerte las botas con una cocina casera, de proximidad y muy económica que pasa con nota. Una opción genial para vivir una experiencia auténtica y hogareña a un precio más que razonable, ¡apúntatelo!

 

& además…

No te olvides de chequear los agriturismos que mencionamos a lo largo del post: todos ellos son encantadores y ofrecen hospedaje en un entorno rural (algunos son pequeñas granjas) fantástico para disfrutar en familia ; )

 

– MAPA LAGO DI GARDA Y ALPES ITALIANOS BY EAT&LOVE –

Y, con esto,  y un panettone nos despedimos hasta nuestro próximo viaje.

Con amore,

Susana & Fabio

 


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