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Kiboka: Japón tonteando con China en el corazón de Madr...

Kiboka: Japón tonteando con China en el corazón de Madrid

KIBOKA

COCINA

JAPO-CHINA

PRECIO POR PERSONA

30-35 € pp. (con vino y postre)

♥︎ ♥︎ ♡

Reconócelo: a ti también te perturba el hecho de no aprender a diferenciar del todo al chino del japonés. Por más veces que te lo expliquen, no hay tu tía. Y con la comida nos pasa (casi casi) lo mismo: ¿quién come más arroz? ¿por qué hay sushi en la carta de un restaurante chino? ¿de dónde viene el ramen en realidad? Y nosotros te preguntamos, ¿qué importa esto cuando el plato que te ponen delante está para llorar del gusto? Déjate llevar y no te hagas más preguntas. Hoy, para echar más leña al fuego, te traemos Kiboka: el proyecto del chef chino Quifeng Lin (Dani para los amigos) que no eligió entre China y Japón, sino que nos dio las dos cosas. Prepárate para babear con su creatividad en este nuevo asiático del barrio Salamanca, porque su sabor y autenticidad no tienen desperdicio. ¿Listo? ¡Vámonos!

 

Kiboka

Barra Kiboka

Entrar en Kiboka es como adentrarse en una abarrotada calle de Shangai, Tokio o Hong Kong. Te trasladas a golpe de mural (los que verás en las paredes), pero también con la autenticidad que desprende todo lo que hacen. El propio dueño y cocinero ha sido el encargado de dar vida a este espacio de aires industriales situado en el barrio Salamanca eligiendo su decoración de cabo a rabo. Con un rollo muy asiático ‘a la antigua’. Mesas bajas en forma de boca de riego, asientos que parecen bidones de gasolina abiertos y una mega barra con el nombre del local rollo dados luminosos sobrevolando las cabezas de cualquier valiente que se siente ahí a zampar sushi. Pero, ¿qué significa Kiboka? Lo único que se sabe es que el chef lleva 8 años con esas 6 letras en la cabeza y por fin ha lanzado un proyecto que va a hacer agua las ‘bokas’ de los más viajeros.

¿Quién es entonces el artífice de este jolgorio? Pues Quifeng Lin (más conocido como Dani, a secas). Este chef nació en Fujian, una de las regiones al sudeste de China que más trabaja con pescados y mariscos (algo que se ve reflejado en sus dos restaurantes). Por aquí ya es uno más, porque lleva 15 años recorriendo España y trabajando en otros locales desde que llegó. Hasta que por fin, en 2012, se animó a abrir Casa Sushi (Calle Cartagena). Un local que la peta hasta límites insospechados con su servicio de buen sushi a domicilio. Ahora, después de su éxito, crea Kiboka, un proyecto más amplio en el que expulsar toda la creatividad que llevaba dentro. 

 

Kiboka

Interior Kiboka

Vámonos ahora al fondo del asunto: ¿cuál es la propuesta gastro de Kiboka? Pues nada más y nada menos que lo que venimos insinuándote hasta ahora: cocina japonesa de autor con influencias chinas y un producto minuciosamente seleccionado. Dani tenía muchas ideas para sus platos en la cabeza, así que decidió contratar a cocineros chinos muy especiales, creativos y con ganas de aprender para enseñarles cómo dar vida a una carta que tiene 90% de Japón, 10% de fusión y una ejecución al detalle. Una unión de culturas que rompe mitos y te deja con ganas de seguir probando sus platos. Y es que derrochan originalidad y sabor con cada receta.

¿Y la carta de Kiboka? Equilibrada, divertida y con platos súper bien ejecutados. Cuatro hojas que te enseñan sugerencias, entrantes, ensaladas, sushi, sashimi, makis especiales, hosomakis, arroces y nuddles, pescados y mariscos, además de un peque apartado de carnes. Nuestro consejo es que, si está Dani, le preguntes qué probar. ¿Quién va a saber mejor qué comer en Kiboka que el creador de su carta? Cada presentación es una explosión de colores (perfecta para tu Instagram), pero si hay algo implacable en su carta es el sushi (disponible en todas las formas que puedas imaginar). Zámpate delicias que van desde el Crispy Roll (tempura maki con tartar de salmón, foie y salsa de anguila) o las gyozas variadas (como las de gamba picante con verduras) hasta el Yakisoba (fideos con verduras, gambas y pollo en salsa japo), el ramen o la tempura de langostino con salsa kakiage.

Todo apetece. ¿Y lo mejor? Todo está rico. Así que el acierto está asegurado. Ahora, lo que no debes olvidar es pedir alguna de sus 15 etiquetas de sake. Así te meterás en el papel como es debido 😉

 

RESERVA EN KIBOKA

 

Vamos con un plato a plato de nuestra visita, que sabemos que lo estás deseando…

– KIBOKA, PLATO A PLATO –

 

Kiboka

Tartar de atún toro

El inicio perfecto. Formas, color y una explosión de sabores en boca que nos hizo entrar en calor para lo que venía después. Este plato lo preparan con atún toro de Balfegó en formato tartar spicy, ligeramente picante, con foie, guacamole y salsa de miso. Una combinación deliciosa que convirtió al plato en una propuesta de 10.  Ah, y si ya te va a molar a ti, imagínate a tu feed de Instagram 😉

 

Kiboka

Gunkans

Llegó el momento de los bocaditos y nos decantamos por 3 gunkans distintos: el de anguila, que estaba bien rico, el de foie, quizá el menos especial, y por último el de ventresca de atún toro, que fue un pasote. En serio, tienes que probarlo. Aún no sabemos por qué algo tan delicioso termina tan rápido, pero es la excusa perfecta para pedir unos cuantos (o volver a por él). La jugosidad del atún toro aquí es extrema y la mezcla de sabores una barbarie.

 

Kiboka

Mango Uramaki

Este fue el plato más normalito, pero igualmente delicioso. Se nota que pilotan muy bien todas las variedades de sushi. El mango uramaki venía en 8 piezas, cubierto de aguacate, salmón y salsa de mango, y relleno de más mango y tempura de langostino. Contundente y con un toque cítrico-dulce genial.

 

Kiboka

Lubina Matsu

El golpe final vino con esta lubina matsu. Una elaboración típica de China que consiste en rebozar una lubina y empaparla en una salsa agridulce de sake y soja. Al final la terminan coronando con un puñadico de piñones. La mezcla del crujiente con la salsa nos pareció adictiva total, diferente y sorprendente. El sabor perfecto. Nos cuenta Dani que de esto hay que comerse también la piel, pero nosotros nos hubiésemos comido hasta el plato.

 

Kiboka

Mochi de cheesecake

No, ni los locales chinos ni los japoneses afincados en Madrid suelen brillar por sus postres, pero como somos glotones de manual, tuvimos que pedirlo de todos modos. Nos zampamos dos mochis: el de yuzu y el de cheesecake, siendo este último el más dulzón y apetecible, aunque nada del otro mundo. Estamos seguros de que, si los elaborasen ellos mismos, con el cariño que le ponen a todo, estarían de 10.

 

Esperamos que te haya gustado el post de hoy tanto como a nosotros visitar a Dani y a su equipo. Si buscas un local de buena cocina japo-china, este es tu sitio. Y con esto, y un bizcocho, ¡me despido hasta la próxima!

 

LET’S GO, BABY!

DIRECCIÓN

Calle del Gral. Pardiñas, 70 (Metros Lista – Núñez de Balboa)

RESERVAS

Tlf. 910 66 70 44

RESERVAR ONLINE


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